En AutoScaneo realizamos tratamientos de pintura enfocados en corregir y mejorar el acabado del vehículo mediante un proceso adaptado al estado real de la superficie.
Antes de utilizar una pulidora evaluamos la condición de la pintura, el tipo de defectos y el nivel de corrección necesario. El objetivo no es desgastar innecesariamente el barniz, sino conseguir la mejor corrección técnicamente posible conservando la mayor cantidad de material original.
No todos los vehículos necesitan el mismo proceso ni el mismo nivel de abrasividad. Evaluamos previamente la superficie y seleccionamos la combinación de técnica, pad y producto adecuada para cada caso.
Revisamos el estado general del acabado, defectos visibles, rayones, swirls, hologramas, oxidación y reparaciones anteriores antes de definir el tratamiento.
Realizamos una limpieza profunda y descontaminación de la superficie para retirar residuos adheridos que un lavado convencional no elimina.
Según la condición del vehículo, utilizamos los procesos necesarios para eliminar contaminación adherida antes de comenzar la corrección de pintura.
Trabajamos con pads de diferentes niveles de corte y pulidores con distintos grados de abrasividad, seleccionando la combinación adecuada según cada pintura y defecto.
Dependiendo del estado de la superficie, podemos realizar desde un refinamiento ligero hasta procesos de corrección en varias etapas.
Buscamos reducir o eliminar marcas circulares, hologramas y otros defectos superficiales que afectan la claridad y reflejo de la pintura.
Después de la etapa de corrección refinamos la superficie para recuperar claridad, profundidad de color y uniformidad en el brillo.
Retiramos residuos y aceites del proceso de pulido antes de aplicar la protección final o el recubrimiento cerámico.
Un tratamiento profesional busca el equilibrio entre nivel de corrección y conservación de la pintura. Por eso adaptamos el nivel de abrasividad y el proceso a la condición real de cada vehículo, evitando remover material innecesariamente.
Cada combinación de máquina, pad y compuesto tiene un nivel de corte diferente. Utilizar un proceso demasiado agresivo puede remover más barniz del necesario sin aportar un beneficio real al acabado.
Algunos defectos también pueden encontrarse a una profundidad en la que continuar corrigiendo implicaría comprometer innecesariamente la capa de barniz.
Nuestro objetivo es conseguir la mejor mejora posible manteniendo como prioridad la conservación de la pintura.
Revisamos el acabado y determinamos el nivel de corrección adecuado.
Limpiamos y descontaminamos la superficie antes de intervenir la pintura.
Trabajamos con la combinación de pads y pulidores apropiada para cada caso.
Preparamos la superficie y aplicamos la protección seleccionada.
El recubrimiento cerámico se aplica después de preparar correctamente la pintura. Una buena preparación permite que el coating se adhiera adecuadamente y que el acabado previo quede protegido.
El recubrimiento forma una capa protectora sobre la pintura que ayuda a reducir el impacto de contaminación ambiental y agentes químicos.
Facilita el escurrimiento del agua y ayuda a reducir la adherencia de suciedad sobre la superficie.
Una superficie protegida resulta más sencilla de limpiar y mantener correctamente con los productos adecuados.
Sobre una pintura previamente preparada, el coating ayuda a mantener la claridad, brillo y profundidad visual del acabado.
El coating protege la superficie sobre la que se aplica, pero no elimina swirls, rayones, hologramas ni defectos existentes.
Por eso evaluamos primero la pintura y recomendamos el nivel de preparación adecuado antes de aplicar la protección.
El nivel de corrección posible dependerá de la profundidad de cada defecto y de la condición de la pintura. Antes de comenzar evaluamos qué resultados pueden obtenerse de forma segura.
No exactamente. El pulido forma parte del proceso, pero un tratamiento profesional comienza evaluando la pintura, descontaminando la superficie y seleccionando pads, productos y niveles de abrasividad según el estado del vehículo.
La corrección abrasiva trabaja sobre la capa superficial de barniz y puede remover una pequeña cantidad de material. Por eso es importante seleccionar correctamente el nivel de corte y evitar correcciones innecesariamente agresivas.
No siempre. Los defectos superficiales pueden reducirse considerablemente o eliminarse, pero algunos rayones pueden ser demasiado profundos. En esos casos priorizamos conservar la pintura antes que remover una cantidad excesiva de barniz.
Porque cada combinación ofrece un nivel de corte y acabado diferente. Seleccionamos pads y productos con distintos grados de abrasividad según la dureza de la pintura, el tipo de defecto y el nivel de corrección necesario.
Es el proceso de retirar contaminantes adheridos a la superficie que no se eliminan con un lavado convencional. Dependiendo del caso puede realizarse mediante métodos químicos, mecánicos o una combinación de ambos.
No. Un coating cerámico es una protección y no sustituye una corrección de pintura. Los defectos deben evaluarse y tratarse antes de aplicar el recubrimiento.
No vuelve la pintura inmune a rayones, impactos o daños físicos. Su función principal es aportar protección superficial, resistencia química, propiedades hidrofóbicas y facilitar el mantenimiento del acabado.
La duración depende del producto aplicado, la preparación previa, las condiciones de uso, la exposición ambiental y el mantenimiento posterior del vehículo.
Recomendamos respetar el tiempo inicial de curado y posteriormente utilizar técnicas y productos de lavado adecuados. Al entregar el vehículo podemos indicarte los cuidados recomendados para conservar la protección.
Revisamos el estado de la pintura para recomendarte el nivel de corrección y protección adecuado para tu vehículo.
Solicitar evaluación